El tatuaje con fines ornamentales (Artístico) o con fines terapéuticos (Reconstructivo), consiste en la implantación de microgránulos de pigmento de distintas tonalidades en el tejido dérmico, con la ayuda de unas agujas estériles muy finas conectadas a un dermógrafo, que realiza un movimiento de percusión sobre la piel, depositándose así este pigmento de manera permanente.

 

 

Dependiendo de la aplicación (tatuaje artístico, pigmentación reconstructiva), así como de la zona y tipo de piel a tratar, adaptaremos los parámetros como, profundidad de implante, colorimetria, maniobras en la ejecución, maquinaria, pigmentos específicos para cada caso, potencia, etc…para obtener los mejores resultados, sin dañar el tejido o las estructuras internas y por lo tanto de manera segura para la salud.

 

Preguntas frecuentes:


¿Cómo es el proceso de curación?

Debido a la baja agresividad del tratamiento la curación no interfiere en el ritmo de vida ya que únicamente aparece una fina costrita que se irá desprendiendo durante los siguientes 12 días. Los cuidados consistirán en aplicar una crema específica para tatuajes durante tres semanas, que ayudará a regenerar la piel. Además, cuidar de no rozar el tatuaje, así como de no mojarlo en exceso y mantener una buena higiene en la zona. Pasado el mes, habrá que hacer una revisión para valorar si es necesario una sesión de retoque.

¿Cuales son las medidas de seguridad higiénica en cuanto al material?

El material utilizado es etéril, unitario y desechable, que será desprecintado delante del cliente y desechado tras la finalización de la sesión. Las instalaciones están debidamente equipadas y desinfectadas antes y después de cada servicio. Los pigmentos utilizados deben ser los específicos para cada tipo de aplicación y estar homologados por el Ministerio de Sanidad Español. Se aplican en dosis individuales, desechando siempre el sobrante. La asepsia y correcta manipulación de todo el material durante y después del proceso de tatuado garantiza la seguridad higiénica tanto para el/la cliente como la tatuadora, cumpliendo así la normativa establecida por Sanidad para esta práctica.

¿Cuando se desaconseja el tatuaje?

Hay casos en los que se desaconseja el tatuaje, como son: discrasias sanguíneas, dermatosis activas, alergias cutáneas, tratamientos con fármacos anticoagulantes, desórdenes psiquiátricos que requieran alta dosis de medicación, consumo de alcohol o estupefacientes, embarazo.

¿Cuales son los riesgos?

Acerca de los riesgos, en muy pocos casos pueden aparecer tras el tatuaje: mala asimilación con rechazo del pigmento, dermatosis activa, alergia cutánea. Para minimizar estos riesgos realizaremos un test de sensibilidad de los pigmentos. Pasadas 48 h, si no se ha producido ninguna reacción podremos realizar la sesión de tatuaje.

¿Necesita mantenimiento?

En cuanto al mantenimiento, los pigmentos pueden ir perdiendo su intensidad ya que el cuerpo los va reabsorbiendo a través del sistema linfático. Este proceso se puede acelerar en casos de: tejido de cicatriz queloide, pieles que han recibido radioterapia, tras tratamiento de expansor tisular. Se recomienda una sesión de repaso si baja el color para el mantenimiento del tatuaje.

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